lunes, 30 de abril de 2012

JARDÍN BOTÁNICO ATLÁNTICO DE GIJÓN


Localización
El Jardín Botánico Atlántico de Gijón se encuentra cerca del campus y de la Universidad Laboral de Gijón, a unos 3 kilómetros del centro urbano de la ciudad, en unos terrenos de las parroquias de Deva y Cabueñes.
Cómo llegar:
Autobús: Se llega a la entrada principal del botánico en la parada de autobús llamada "Cruce de Santurio", con las líneas 1, 2, 4, 18 y 26,
Autómovil: El jardín botánico se encuentra en la Av. del Jardín Botánico s/n (Antigua Carretera nacional 632), y dispone de aparcamiento propio junto a la entrada del recinto.
El Jardín
Este jardín situado a dos kilómetros de Gijón ha sido el primero de su tipo en el noreste de España al inaugurarse el 25 de abril de 2003. Tiene una extensión de 150.000 m². aunque está en proyecto su expansión hasta los 250.000 m². Dentro de todo este terreno se catalogan alrededor de 30.000 plantas de 2.000 especies distintas. El jardín está divido en cuatro entornos diferenciados, que son el entorno Cantábrico, la factoría vegetal, Jardín histórico de la Isla y el itinerario atlántico.
Para su creación el Ayuntamiento de Gijón promovió un concurso internacional, resultando ganador el equipo multidisciplinar constituido por el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio de la Universidad de Oviedo (INDUROT)(responsable del Proyecto Botánico), Arquitectura del Paisaje).
Las obras se iniciaron en diciembre de 2002 tras tres años de desarrollo del proyecto, participando en la inversión el Principado de Asturias y la Unión Europea a través del Fondo Social Europeo junto al Ayuntamiento de Gijón. Inaugurado el 25 de abril de 2003.
Entorno Cantábrico.- Este entorno está representado por el laurel en la zona de presentación inicial. En este espacio se da cita la diversidad floral del arco cantábrico con bosques, praderas y matorrales, todos ellos con flora cantábrica - atlántica. En esta zona se pueden encontrar hayas, abedules, robles, alcornoques, etc.


Factoría Vegetal
Este entorno está representado por la vid y el olivo en la zona de presentación inicial. En este entorno se ambienta la Tierra como una gran fábrica de naturaleza que provee al hombre de materias primas vegetales para el desarrollo de la civilización tal como la conocemos hoy en día. Esta zona se subdivide a su vez en cinco áreas que muestra la interrelación existente entre hombre y el medio que lo rodea. Estas zonas son:
·         Frutales: Nos enseña el uso de estos como alimento, desde los silvestres hasta la explotación mediante cultivos de estos. En esta zona se muestran los frutales usados en la zona del Atlántico.
·         Huertos: Los cultivos de legumbres, cereales y verduras desde el origen hasta la agricultura actual. Se muestran también las plantas que han servido no sólo como nutriente sino como materia prima para la industria como ropas, tientes, etc.
·         Hierbas y Simples: Aquí se muestran las plantas aromáticas, especias, plantas medicinales, religiosas y simbólicas.
·         Plantas indeseadas: Las malas hierbas e invasoras son aquí el tema predominante

Jardín histórico de la Isla
Este entorno está representado por el tejo en la zona de presentación inicial. El jardín de la isla data del siglo XIX, pertenecía al industrial gijones Florencio Valdés. En él se pueden encontrar camelias, plátanos, un estanque, laberinto de tejos, una piscina y una laguna. Destaca también por sus complejo hidráulicos como el estanque de baños y estanque de La Noria

Itinerario Atlántico
Este entorno está representado por un helecho en la zona de presentación inicial. En este itinerario nos adentramos mediante una senda en los seis ecosistemas presentes en el atlántico, que son :
·         Mediterráneo:
·         Tropical Caribeño: Dedicado a la zona del mar Caribe, con sus manglares y grandes selvas tropicales
·         Templado Europeo: Destacan las grandes masas boscosas como los robledales. En este punto cabe destacar la inclusión dentro del jardín de la Carbayera del Tragamón de gran valor ecológico.
·         Templado Americano: Está zona está dominada por bosques caducifolios
·         Boreal Europeo: La zona norte está representada con la taiga, como los bosques de coníferas
·         Boreal Americano: Los bosques de coníferas son de mayor diversidad que en Europa.


Otras Zonas
Área de Rionda
El Molín de Rionda es un molino de agua de los que antaño plagaban la geografía asturiana.


Equipamientos
En este jardín botánico se dedica gran espacio a distintas muestras museisticas y didácticas, en forma de exposiciones y audiovisuales:
     Edificio de Recepción, con una exposición introductoria con el audiovisual "El Planeta Verde", donde se nos muestra la importancia de las plantas para la vida en la tierra y su historia evolutiva.
     Quintana de Rionda, se han abierto varios espacios que desarrollan los contenidos de la Factoría Vegetal. Se distribuyen en la Casa, Cuadra y Molino de la Quintana, se pueden visitar las exposiciones: "Desde siempre", "Plantas para todo", "La evolución de la Dieta Atlántica", "Los Básicos", y "El Herbolario".
     El Llagar se ubica otro espacio de museografía: "La domesticación de las plantas".
     Finca de La Isla, de unos 40.000 metros cuadrados, que alberga el Jardín Histórico, con una piscina rústica, una laguna de 1.300 metros cuadrados y otros dos estanques, que forman parte de los complejos hidráulicos.
     Caseta de Baños del Jardín de la Isla hay un espacio expositivo dedicado a contar la historia de este Jardín romántico.




miércoles, 18 de enero de 2012

RECETA DE FABADA ASTURIANA







 La fabada asturiana desprende esos aromas y sabores que nos hacen recordar la tierra a la que pertenecemos como muy pocas recetas pueden hacer.
Realmente fabadas hay muchas y lo único que las une es lo especial de sus fabes. Unas judías blancas muy grandes de la variedad de la granja o del cura. Con ellas se pueden hacer todas y cada una de las “fabadas”: fabes con almejas, fabes con gallina, fabes con bacalao, fabes con conejo, etc. Pero veamos que necesitamos para nuestra fabada asturiana.






Ingredientes para 4 personas.
500 gr de fabes de la granja, 2 chorizos asturianos, 2 morcillas asturianas, 100 gr de lacón y 100 gr de tocino (sustituido por 200 gr de panceta curada), 1 cebolla, dos ajos, perejil y sal.


Elaboración.

Lo primero es poner a remojo en agua fría las fabes. Veréis en las fotos como cambian de tamaño. Se ponen el día antes y veremos como enseguida empiezan a arrugarse hasta que crecen por completo y se vuelven a hidratar. Aún así el cocinado que van a necesitar será con el fuego bajo y lento en el tiempo para conseguir que desplieguen toda su carnosidad.

A la vez que ponemos las fabes en remojo, pondremos la carne (morcilla, chorizos, lacón y tocino o panceta) a remojo en agua templada. Si las fabes con importante no lo son menos los chorizos y morcillas de Asturias, para mí de los mejores de España sin desmerecer los demás.
Al día siguiente y 3 horas antes de la hora de comer ponemos a cocer, utilizando el mismo agua, los chorizos y encimas las fabes. Además añadimos el la cebolla, el perejil y los ajos. Cuando rompa a hervir desgrasamos y quitamos las impurezas en forma de espuma que han soltado.

A la vez asustamos las fabes, muy importante porque rompe el hervor y estabiliza el estofado. Esto es, ponemos en los focos del hervor unos chorritos de agua fría.
Bajamos el fuego y lo ponemos al mínimo imprescindible para que pueda romper a hervir de nuevo pero muy lentamente. Así durante 3 horas o hasta que estén tiernas las fabes.
A final del cocido comprobamos la sal y si es necesario incorporamos un poco. Pero nunca antes puesto que ya hemos añadido carne salada al principio. Si el caldo estuviese muy claro machacamos unas pocas fabes y las utilizamos para espesar.



Tiempo de elaboración | 3 horas y media
Dificultad | Media


 


Degustación

La receta de fabada asturiana se sirve caliente y se come con cuchara en mano. Eso sí, antes quitamos la cebolla, los ajos y el perejil y además cortamos en trozos la carne. Una receta excepcional.

BOSQUE DE MUNIELLOS






La Reserva Natural de Muniellos comprende los montes de Muniellos y La Viliella (Cangas del Narcea) y el monte de Valdebois (Ibias).

El mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa, acoge en su entorno a una verdadera naturaleza virgen que renace en cada estación con sorprendentes muestras de su adaptación al medio ambiente.

Siempre cambiante, es ejemplo claro del paraíso asturiano en todas las épocas del año.

Robles de distintas especies y de hasta seis metros de diámetro, hayedos y abedules que se ven salpicados por la continua presencia de acebos y tejos, reyes perennes del otoño de Muniellos.

Las especies de ribera como el fresno y el álamo se entrecruzan con el avellano, el serbal y el boj.

Este fantástico bosque, lleno de leyendas y mitología astur, se asienta sobre un sustrato paleozoico de unos 500 millones de años de antigüedad; en él se pueden observar antiguos circos glaciares y las lleronas, canchales de cuarcitas desmenuzadas.

Del origen glaciar de Muniellos dan fe las famosas lagunas del Pico de la Candanosa, cuatro escalones de agua, de belleza enigmática, que se esconden entre valles, senderos y cimas. La ascensión a estas lagunas: La Peña, Grande, Fonda y La Isla conforman uno de los recorridos de máximo interés entre los amantes del senderismo.

El río Muniellos o Tablizas, afluente del Narcea, atraviesa todo el bosque, recogiendo las aguas de los numerosos arroyos que se deslizan torrencialmente a sus lados.
La climatología es típicamente montañosa, con una pluviosidad elevada, del orden de los 1.800 litros por metro cuadrado, y una temperatura de 10 grados en la media montaña y por debajo de los 6 en la región de cumbres. La nieve es frecuente durante la estación fría, llegando a permanecer gran parte del invierno en las zonas más elevadas.

Este singular y cuidado entorno ha sido declarado Reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO, Declaración que ha sido ampliada en 2003 afectando a la totalidad del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

Localización

Situada en el suroccidente asturiano, entre los concejos de Ibias y Cangas del Narcea, se encuentra la Reserva Natural Integral de Muniellos.

Desde su declaración como Reserva Biológica en el año 1982 este singular espacio natural se dedica exclusivamente a la investigación y realización de programas educativos para escolares y visitas concertadas autorizadas, estando limitado el paso de visitantes con el fin de favorecer la completa conservación del ecosistema.

Aunque existen pequeños pueblos en los valles, Muniellos es un territorio muy poco poblado, con una de las densidades demográficas más bajas de Asturias.

Flora

El sotobosque vive su propio esplendor sobre un manto de brezos, helechos, zarzas, argomas, arándanos, musgos y líquenes. Estos últimos, de frágil supervivencia, confirman la total ausencia de contaminación, aportando una peculiar sensación de encantamiento al ambiente interior del bosque. Otro de los fascinantes secretos de Muniellos es su gran variedad de hongos y setas, la mayoría de ellas comestibles, que siembran los bosques con más de cuatrocientas especies. Las plantas aprovechan cualquier descuido del sol de invierno para echar sus frutos de intenso colorido. Trescientas noventa y seis especies diferentes, algunas de las cuales forman parte del catálogo de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias.

Fauna representativa

Los amantes de los animales tienen en el bosque de Muniellos un importante referente sobre la fauna asturiana. Abundante, variada y escurridiza, se esconde en los entresijos del bosque, huyendo de la presencia del hombre.

El más relevante es el oso pardo cantábrico, que encuentra en la zona las condiciones adecuadas para su desarrollo y supervivencia: bosques extensos, zonas de refugio poco accesibles.

El lobo puebla los montes con áreas estables de cría y presencia de grupos familiares, alimentándose de otros animales que habitan los montes como el jabalí o el corzo.

Es posible observar la muda del pelaje del zorro en otoño, cuando las ardillas, arrendajos y urogallos cambian su dieta primaveral por los abundantes frutos que llenan el bosque: arándanos, moras, avellanas y bellotas.

En los ríos abundan las nutrias y en las múltiples zonas húmedas de los montes, encontramos una gran variedad de anfibios y reptiles, que se adaptan al entorno enterrándose en los fríos días del invierno.


En un día claro, se puede observar el fascinante vuelo del azor, el ave rapaz más típica de los bosques caducifolios asturianos, al águila calzada que migra en el invierno hasta el norte de África, dejando paso a la paloma torcaz, que busca refugio en nuestros bosques, más cálidos que los del norte de Europa, de donde procede.

Observaciones

Visitas: 
Las reservas para visitar Muniellos se hacen a través del Servicio de Atención al Ciudadano del Principado de Asturias.

Desde Asturias
Teléfono 012

Desde fuera de Asturias
Teléfono 985279100

Horario
De lunes a viernes, de 8:30 a 19:30 horas.

También se puede hacer la reserva a través de  www.asturias.es
Deben ser autorizadas por la Consejería de Medio Ambiente, permitiéndose un máximo de 20 visitantes por día. La solicitud debe ir acompañada de nombre, apellidos y número de DNI de cada miembro del grupo, y el titular del grupo deberá aportar también fotocopia del DNI, una dirección y teléfono de contacto.

LOS TEITOS




En Asturias las construcciones con cubierta vegetal se centran en la montaña del suroeste, situadas en lugares altos. Se trata de rústicas cabañuelas dispuestas en pequeños apiñamientos o conjuntos.
Las construcciones con cubierta vegetal, de vivienda o de otros servicios (cabañas, corros, tendejones y hórreos) se reparten casi exclusivamente por Asturias en una superficie que comprende los concejos de San Martín de Oscos, Santa Eulalia de Oscos, Grandas de Salime, Somiedo, Cangas del Narcea, Ibias y Degaña. Su presencia en estos ámbitos era mayoritaria a finales del siglo pasado.
Los teitos tienen planta circular o rectangular, dividida en dos partes básicas, con superficies similares que a su vez pueden subdividirse. Por un lado el espacio destinado a las personas, con acceso directo desde el exterior, astrago, donde se emplaza en el lugar central, el hogar bajo, lariega, acompañado por el horno, forno, que se adosa al muro exterior. Otras divisiones menores que se establecen dentro de él, albergan pequeños almacenes, algún pequeño cortello para los cerdos, o diminutos cuartos donde apenas cabe el camastro.
A su vez, el espacio destinado a cuadras, corte, puede subdividirse en cortellos para las vacas y ovejas. Sobre ella se crea un forjado, parreiro, destinado a pajar, que tiene acceso desde la zona de vivienda y puede ser usado para dormir.

Al exterior se puede complementar con algún cuerpo anejo o edificio auxiliar aislado, como el hórreo o el pajar y almacén, palleiro, que alberga también la carreta, pudiendo tener delimitado el espacio libre anejo o la corralada con una tapia.
El horno se enfrenta al hogar, rodeado por un escaño fijo. Esta posición permite crear, apoyándose en dos vigas, un pequeño entablillado o encestado de varas, cainzo, sobre el hogar que permitesecar productos como las castañas o la matanza, constituyendo el techo de esta estancia la propia cubierta.
El rasgo diferencial más acusado de este tipo de viviendas consiste en el material empleado como cubierta: paja de centeno o escoba, adecuadamente dispuestas sobre un armazón de palos y entretejido de varas que se ajusta y acomoda a la estructura general del edificio. En los concejos de Ibias y Degaña subsisten aún hoy en día teitos de paja; en cambio, los de Somiedo, hechos de escoba, son los más conocidos.
La cubierta, de acusada pendiente, se dispone marcando una cumbrera paralela a la directriz de la planta, con dos faldones en los extremos. Su estructura está constituida por una serie de vigas inclinadas, de haya, formando elementales tijeras, a distancias cortas. Sobre ellas se sustentan unas piedras menores, que sirven de asiento a una cama de brezo, sobre la que se apoya la escoba, adquiriendo gran espesor.
Para evitar que se mueva el material de cubierta, se colocan sobra la cumbrera unos palos, llatas, sobre los que se asientan otros dos, largos, zancas, colgados por las dos vertientes principales, sujetos por otros menores en la cumbrera. Otro sistema de sujeción, a fin de evitar los efectos del viento, emplean unos palos ahorquillados que sujetan las llatas.
Normalmente todos los años se refuerza o revisa la cubierta al final del verano o comienzos del otoño, que es realizada manualmente.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

MUSEO DE LA SIDERURGÍA

        El Museo de la Siderurgia pretende aunar cultura, industria, ocio e historia, como un nuevo modelo de interés y de conocimiento. Incluye rutas guiadas por la arqueología industrial de la comarca del Nalón y cuenta con un centro de recepción de visitantes que se encuentra en el interior de un refrigerante troncónico de la antigua Fábrica de La Felguera.
Tradicionalmente el eje de la economía asturiana ha sido la minería y la siderurgia, con altos hornos en La Felguera, Mieres, Avilés y Gijón. El pasado esplendor de esta actividad, y los tiempos presentes de forzosa reconversión, quedan a resguardo en el Museo de la Siderurgia (MUSI), ubicado en uno de los concejos pioneros de este sector en España: Langreo. Este museo es el complemento natural del Museo de la Minería (MUMI), en EL Entrego.
El “refrigerante de Valnalón” es una construcción que forma parte del Patrimonio Industrial de Asturias y que ha sido acondicionado recientemente para que los amantes de la cultura tengan acceso a una peculiar colección. Por fuera, la robusta chimenea ha sido decorada con una banda multicolor que sirve para identificarla en la distancia y darle un tono museístico. Ya no echa humo, ahora en su interior bullen la historia y las ideas. Dentro del inmenso cono se ilustra perfectamente el proceso que lleva al mineral de hierro a convertirse en acero. También se nos explica la historia y la sociología del trabajo en las fábricas, la vida de los asentamientos obreros en las inmediaciones y el desarrollo territorial de las urbes asociadas a esta industria.

Para ello el MUSI cuenta con maquinaria y elementos de trabajo de las antiguas factorías, esclarecedores paneles informativos, sala de audiovisuales, biblioteca, etc. La intención es mostrar claramente el proceso de industrialización que vivieron las cuencas mineras asturianas desde el siglo XIX.
El empresario riojano Pedro Duro fundó en 1857 la empresa Duro y Compañía, que llegó a ser el centro siderúrgico más importante de España. Con la llegada de este emprendedor, el valle, básicamente ganadero y minero hasta entonces, sufrió una paulatina transformación. Con el crecimiento siderúrgico se fue creando una estela de ciudades cercanas que dieron trabajo a miles de asturianos. Todas ellas, como La Felguera, se desarrollaron a la sombra de los altos hornos y su industria derivada, dejando a la postre un destacadísimo legado socio-cultural.
En el año 1900, Duro y Compañía se reconvierte en la Sociedad Metalúrgica Duro-Felguera, S.A., y en 1902 empieza a cotizar en Bolsa. En 1920 es la mayor empresa carbonera del país, gracias a cuyos beneficios se acometen importantes transformaciones técnicas del negocio siderúrgico. Durante los años 1940 y 1950 la minería y la siderurgia encuentran un entorno muy favorable. Duro dominará el mercado nacional junto con Altos Hornos de Vizcaya hasta 1960, década en la que se marca el inicio del proceso de reestructuración minera e industrial. En 1961 se crea la Unión de Siderúrgicas Asturianas (UNINSA), formada por Duro Felguera, la Fábrica de Mieres y la Fábrica de la Sociedad Industrial Asturiana, germen de lo que luego sería ENSIDESA, a la que pasan todos los activos siderúrgicos de Duro Felguera.

Para analizar esta trayectoria, revivirla y estadudiarla en profundidad, el MUSI también cuenta con actividades de formación, investigación, documentación y publicaciones propias. En la Sala de audiovisuales se proyectan dos documentales: “El proceso de elaboración del acero” y “Desmantelamiento de los hornos altos de la antigua fábrica”. Después, accedemos a la primera planta del refrigerante donde existe una colección de minerales y herramientas de la época. La distribución de los contenidos es temática y está organizada en cinco zonas diferenciadas. El espacio destinado a las exposiciones es completamente diáfano, con el aliciente de sentirnos dentro de una chimenea industrial. Si miramos hacia arriba, tras una plataforma acristalada, descubrimos el cielo enmarcado en una enorme boca circular.
Pero el imponente centro de recepción no agota todo lo que ofre el Museo de la Siderurgia, y las visitas no terminan aquí, más bien comienzan. Es el punto de partida para otras visitas opcionales: “La vivienda obrera en La Felguera: los espacios de vivir” y “La Felguera, el espíritu emprendedor de Pedro Duro y el origen y desarrollo de un núcleo de población”, que llevan
al visitante por dos de las zonas de Langreo que más cambiaron durante esa época industrial y que conservan en perfecto estado las huellas que dejaron los trabajadores y propietarios de la antigua fábrica: casas obreras, “chalet de los ingenieros”, farolas y quiosco de la música en el Parque…

El Museo, en suma, devuelve a la localidad de La Felguera unas raíces industriales que estuvieron a punto de ser olvidadas por una reconversión que parece no tener fin, poniendo a disposición del visitante su historia y su presente.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

MUSEO DE LA SIDRA DE ASTURIAS





LA SIDRA: ALGO MÁS QUE UNA BEBIDA PARA LOS ASTURIANOS


Situado en la villa de Nava, a 30 km de Oviedo, tiene como objetivo dar a conocer y promocionar esta bebida característica de Asturias. La exposición se aleja de la idea museística tradicional, en la que un museo se concibe como la exhibición de piezas ordenadas según los criterios temáticos o tipológicos. El museo tiene como reto fundamental que el visitante participe activamente.

Así, por medio de un sistema expositivo envolvente, pretende transmitir toda la información posible con respecto a la producción, el consumo y la historia de la sidra.


En un primer apartado, utilizando como recurso una colmena en plena actividad, se explica el proceso de polinización, se analizan las variedades de manzana utilizadas en la elaboración de la sidra y se recrea la selección del fruto para obtener el zumo de manzana.

Un segundo apartado ilustra los trabajos necesarios para la obtención del zumo. Como hilo conductor, nexo de unión entre los distintos apartados, el visitante utiliza un ingenio que reproduce, con una sola manzana, los pasos y el proceso que se ajustan a la campaña anual de actividad de un llagar o bodega.




Al tratarse de un museo que refleja una actividad en expansión, las posibilidades de reconstruir los ambientes de la sidra son claras y numerosas, de tal manera que se organizan los ambientes relacionados con el llagar o bodega y el chigre o bar.

Los juegos tradicionales y el folclore están íntimamente relacionados con el consumo de sidra. Una bolera virtual y una gaita electrónica son las referencias que se utilizan para recrear la plasticidad y los ritmos ancestrales.

El museo también custodia elementos gráficos y documentales del siglo XX relacionados con la sidra, siendo reseñable una importante colección de etiquetas de sidra champanizada.


EL MUSEO DEL JURÁSICO DE ASTURIAS (MUJA)




Fecha de inauguración: 31 de  marzo de 2004.


Fecha de apertura al público: 1 de abril de 2004.

 
Situación: El edificio del Museo del Jurásico de Asturias se encuentra en la rasa de San Telmo (Colunga), paraje que tiene acceso por carretera, y en las proximidades de la playa de La Griega.






EL MUSEO DEL JURÁSICO DE ASTURIAS (MUJA)


En el más remoto pasado reinaron sobre nuestro planeta y han vuelto para reclamar su lugar entre nosotros. Han regresado con todos los honores y han fijado su nuevo trono en el corazón jurásico del Principado de Asturias, en la costa sobre la que el tiempo no ha logrado borrar las huellas de su existencia.
Dominando el mar se alza el palacio que testimonia la grandeza de su reinado sobre la Tierra y que ha recibido el nombre de Museo del Jurásico de Asturias (Muja). Este singular museo, que adopta la forma de una gran huella tridáctila, acoge la muestra más completa, didáctica y fiel del mundo de los dinosaurios.


El Muja, con casi 5.000 metros cuadrados de superficie, comprende grandes áreas temáticas con el tiempo como hilo conductor, sumergiéndonos de lleno en la época más fascinante de la Historia de la Tierra.
El Museo del Jurásico de Asturias, perfectamente comunicado a través de la A-8, representa la vanguardia de los museos del siglo XXI. Su concepción expositiva, la riqueza de sus fondos, junto con una potente línea de investigación, hacen honor al irrepetible conjunto de restos paleontológicos que alberga el Principado de Asturias, auténtico referente internacional.
Desde los tiempos de los dinosaurios a los tiempos del hombre, sólo esta tierra permanece inalterable, siempre Asturias, Paraíso Natural.


EL EDIFICIO
La sede del Museo del Jurásico –el gran centro paleontológico de Asturias–, ubicada en un paraje excepcional sobre la playa de La Griega, es un edificio espectacular con una llamativa forma de contramolde de huella tridáctila, obra del arquitecto Rufino García Uribelarrea. La construcción tiene una gigantesca cubierta espacial sobre tres bóvedas de planta elíptica, enlazadas entre sí. La impresión que recibe el visitante es la de un gran espacio que se recorre por rampas, constituyendo un atractivo itinerario. La cubierta exterior es de cobre, y la interior, de madera, está constituida por un entramado de arcos de medio punto paralelos. El cobre viejo de la cubierta, marrón en un principio, irá adquiriendo con el paso del tiempo un tono verde que, según dicho arquitecto, podrá adecuarse muy bien al paisaje.
Su superficie útil de exposición es de 2.500 metros cuadrados.
Cuatro gigantescas maquetas de dinosaurios (un diplodocus, un allosaurus, un dacentrus y un comptosaurius), de llamativos colores, que se deben al artista Adolfo Cuétara, presiden los jardines de este museo.






CONTENIDOS


Planta primera:
  • Triásico
  • Jurásico
  • Cretácico
Planta segunda:
  • Tiempo posterior al Mesozoico
  • Auditorio
  • Cretácico
  • Jurásico
  • Jurásico asturiano
  • Triásico
  • Tiempo anterior al Mesozoico
  • Consigna, tienda y salida
Planta sótano:
  • Área de investigación
  • Talleres de trabajo
  • Exposiciones temporales
  • Aseos
  • Área de descanso
Si hace 150 millones de años los dinosaurios frecuentaban la rasa de San Telmo, entre Colunga y Lastres, bajando en sus caminatas hasta la playa de La Griega –entonces un extenso pantano–, donde dejaron
marcadas sus huellas, hoy, en el MUJA, muy cerca de esos lugares, se pueden ver réplicas de aquellos mismos ejemplares de grandes saurópodos y de otros que vivieron en distintos puntos de la Tierra: carnívoros, herbívoros, bípedos, cuadrúpedos, etc. Todas las especies están aquí representadas.
El recorrido por el MUJA –que recibe a los dinomaniacos con una gran cabeza de giganotosaurio (el mayor de los dinosaurios carnívoros conocidos hasta la fecha de su inauguración), expuesta en la entrada– parte de la era mesozoica, aunque los elementos centrales de la exhibición son los periodos Triásico, Jurásico y Cretácico.
La sala central del museo, dedicada al Jurásico asturiano, está presidida por un enorme camarasaurio, de más de 17 metros. Es una reproducción a tamaño natural de un representante de los saurópodos –los animales más grandes que jamás han vivido en nuestro planeta–, como los que frecuentaron la costa asturiana.
En el espacio destinado al Cretácico se puede observar una de las piezas más impactantes del recorrido: una pareja de tiranosaurios (macho y hembra) representada durante lo que pudo ser una parada nupcial. Los esqueletos de ambos se muestran durante la cópula. Estos dinosaurios, que vivieron durante el periodo Cretácico ocupando durante millones de años buena parte de este planeta, tenían un peso superior a las diez toneladas.
El recorrido sorprende con otros muchos atractivos: réplicas de dinosaurios con plumas como los velociraptor, de plateosaurios del Triásico atrapados en una trampa de barro, de fósiles extraídos del yacimiento de Las Hoyas (Cuenca)..., así como troncos fosilizados, una excelente colección de huellas del Jurásico asturiano, vértebras, dientes de pez, etc. Además, hay paneles, vitrinas e ilustraciones varias para dar a conocer las características del periodo al que pertenecen los dinosaurios representados.




MIEMBRO DEL CONSEJO INTERNACIONAL DE MUSEOS
En 2008 el MUJA se incorporó a la red mundial de museos tras ser aceptada su candidatura para formar parte, como miembro de pleno derecho, del Consejo Internacional de Museos (ICOM), una prestigiosa organización dedicada a la conservación y preservación del patrimonio natural y cultural que mantiene una relación formal con la UNESCO y tiene estatus de órgano consultivo de del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. Para este museo supone el reconocimiento a la labor divulgativa y científica que viene realizando desde su creación.

Fuentes: Museo del Jurásico de Asturias, diario La Nueva España de Oviedo y VivirAsturias.com.