sábado, 4 de junio de 2011

ESCANDA DE ASTURIAS

La escanda, “Triticum espelta”, es un cereal con pedigrí, antiquísimo y auténtico. Un trigo salvaje cultivado casi desde tiempos pr data al menos de 22.000 años antes de Cristo en Israel. Se trata de una planta bien adaptada al medio astuehistóricos. Su moliendariano, ya que desde la antigüedad es fiel a regiones montañosas y muy resistente al frío, al exceso de humedad, así como al ataque de los pájaros e insectos por su vaina (gluma), que no se desprende después de la trilla sin la ayuda de molinos especiales.

Tras un declive continuado de este cultivo desde el siglo XVI, los nuevos tiempos y las nuevas pautas de mercado, decantadas por la producción ecológica y la calidad alimenticia, colocan a la Escanda asturiana ante un nuevo renacimiento y una paulatina extensión de tierras para su cultivo. Lejos de intervenciones trensgénicas, la escanda mantiene sus orígenes intactos, y se aleja por tanto de ese dominio paulatino de productos sin personalidad, faltos de aroma, sabor e incluso nutrientes.
La escanda asturiana tiene un 50 por ciento más de proteínas que el trigo común, un alto valor nutricional que se concreta en numerosas características saludables, muchas más que cualquier otro trigo modificado.
En Asturias preocupa especialmente que la espelta cultivada conserve su esencia genética, y con ello se consigue un cereal que cuyo contenido en proteína es superior al 14%, destacando la presencia de los 8 aminoácidos esenciales; también tiene más sabor y es más digestivo que el trigo blanco; al ser la semilla original produce menos síntomas alérgicos, además aporta mucha fibra y ácido silícico: uno de los nutrientes más necesarios en nuestro organismo ya que ayuda a la reconstrucción de tejidos y órganos. La escanda asturiana estimula el sistema inmune del cuerpo, ya que tiene un alto contenido en vitamina B. Entre los minerales que aporta figuran el sodio, potasio, hierro, magnesio y calcio. Por si esto fuera poco, la grasa que contiene la espelta es fundamentalmente del tipo insaturado. No contiene colesterol y es rica en ácidos grasos esenciales. Su alto contenido en Triptófano tiene efectos positivos en el bienestar general del cuerpo y de la mente ya que contribuye a la producción de serotonina.
Casi exclusivamente en Asturias se está iniciando un esfuerzo para la replantación de la espelta, y la reciente mecanización en el proceso recolector, desgranado y molienda ha permitido que la escanda amplíe su mercado sin renunciar a su carácter ecológico. Esto a la vez propicia un resurgimiento en panadería y confitería. El trigo común puede ser sustituido por la escanda asturiana en panes, galletas, tortas, bollos preñaos, pastas, pizza, crêpes y pasteles, así como en la producción de pasta.
En cuanto al pan de escanda propiamente dicho, se sustenta en una harina fina, esponjosa, de tono grisáceo y poco denso. Presenta gran estabilidad al amasado. Una vez fuera del horno, el pan se caracteriza por su corteza lisa, blanda y fina, de color entre anaranjado y tostado; su aspecto es homogéneo al corte, su textura esponjosa dependiendo del porcentaje de escanda empleado. Se puede mantener durante varios días sin perder los atributos del pan fresco. Su sabor y aroma es muy peculiar, con un ligero toque a nuez.
El cultivo de la escanda merece una especial mención en los concejos de Grado, Pravia, Belmonte, Somiedo, Proaza, Yernes y Tameza y zonas limítrofes, al igual que algunas parroquias de Salas y Tineo, donde conservan este cereal tradicional y de verdadero interés etnológico.
Actualmente una empresa del concejo de Pola Lena, Speltastur, producen en torno a 300 toneladas anuales de harina regional y su éxito sirve para echar por tierra una mla racha, ya que a finales de los años noventa se encontraba casi al borde de la extinción. En la actualidad, la escanda es una alternativa sólida para la agricultura asturiana cien por cien ecológica. A los ganaderos les permite hacer rotación de cultivos en sus tierras y sacar rendimientos con la producción de grano, con el aprovechamiento añadido de la paja para los animales. En la transformación de la escanda todo se aprovecha: no hay residuos.

viernes, 13 de mayo de 2011

JUEGOS POPULARES DE ASTURIAS








LA  LLAVE

HISTORIA
La llave es un juego que tiene su origen hace más de 100 años en Gijón. Al parecer fue inventado por la gente que trabajaba en el ferrocarril aprovechando lo que se llamaba "llave de vías". Hoy en día es un deporte asturiano muy afincado en el centro de Asturias.
REGLAS DEL JUEGO
El juego consiste en dar con las fichas en la llave, sin tocar antes en ningún otro lado, es decir, no se cuentan los rebotes. Cada ficha que golpee en la llave valdrá 1 punto, sumándose todos al acabar. En cada turno los jugadores tiran 6 fichas. Ganará el juego aquel equipo o jugador que después de 10 tiradas sume más puntos.
VOCABULARIO
Aletas: partes móviles de la llave
Aletero: jugador que siempre pega en las aletas
Barreno: pleno, 6 fichas seguidas que pegan.
Cajón: paredes que protegen la llave
Clavo: barra central de la llave
Entrar al aire: jugadas en las que se falla de manera repetida
Ficha: pieza de hierro de medio kilo que se lanza a la llave
Ladrillazo: ficha fallada por mucho
Llave: el juego




BOLOS - CUATREADA



El juego de la CUATREADA es la modalidad de bolos más típica de Asturias
La bolera
1. El campo de juego se divide en tres zonas: terreno de tiro, zona intermedia y el castro donde se colocan los bolos
2. Los bolos: son nueve y uno más pequeño que se llama "biche". Se colocan en tres filas de 3 bolos
¿Cómo se juega?
El juego consiste en lanzar las bolas desde el "tiro" por el aire directamente al "castro". La bola debe llevar un efecto de rotación hacia el lado en que está colocado el "biche".
¿Cómo puntúa cada tirada?
Cuando la bola pasa por la caja de bolos (aunque no derribe ninguno)= 3 puntos
Si la bola al pasar por la caja de bolos queda parada en el castro = 6 puntos
Cada bolo derribado (incluido el biche)= 1punto más
Si el bolo central de los 9 es el primero en caer = 2 puntos más
Cuando la bola sale por la zona cuatreada (acción de "cuatrear"), si el 1º bolo derribado es …
·         de la fila más alejada del biche (fila GRANDE) = 10 puntos
·         de la fila media (fila MEDIA) = 5 puntos
·         de la fila más cercana (fila PEQUEÑA) = 7 puntos
Una tirada NO puntúa cuando …
Se derriba el 1º bolo de la fila pequeña
La bola no pasa por la caja de bolos
¿Cuántas tiradas se hacen en una partida?
En el juego mano a mano cada jugador tirará 6 bolas, por parejas 3 bolas cada jugador, y en equipo de cinco 2 bolas cada uno. En cualquier caso se jugará un sólo juego para cada lado: derecho e izquierdo


LA  PETANCA

    El juego de la petanca destaca por su gran popularidad y su origen se remonta a la noche de los tiempos, puesto que se han encontrado bolas de piedra que datan de muchos milenios antes de Jesucristo. Posteriormente, con el curso de los siglos el juego de bolas se precisa y define en diversas prácticas que evolucionarán y darán lugar a diferentes prácticas lúdicas que hoy en día tienen gran aceptación tales como los bolos o la misma petanca.

Material
    Para jugar a la petanca, tan sólo se debe disponer de un terreno libre o bien dentro de una pista delimitada, a poder ser de tierra o arena, de unos 15x4 metros.
    Las bolas deben ser metálicas, si bien, valdrá cualquier tipo, siempre que tengan un peso de entre 650-800 gramos, según el reglamento, y un diámetro comprendido entre 7 y 8 centímetros. Además se necesita una bola más pequeña, el "boliche" de unos 25-35 milímetros de diámetro, y mucho más ligera que las anteriores.


Cómo jugar a la Petanca
    La petanca se practica por equipos de igual número de jugadores que pueden ser tripletas (3 jugadores con 2 bolas cada uno), dupletas (tres bolas cada uno) e individual (3 bolas), si bien cualquier otra forma de oposición que creamos conveniente puede ser igual de válida.
    Para empezar a jugar, se traza un círculo de medio metro de diámetro, desde dónde se lanzarán las bolas, y el boliche.
    En principio, por sorteo o en el orden que nosotros dispongamos, se comienza lanzando el boliche, intentando que se desplace entre 6 y 10 metros a partir del círculo. A partir de aquí, cada jugador irá lanzando la bola por turnos, intentando aproximarla lo más posible al boliche, de modo que tras finalizar los lanzamientos, la bola que ha quedado más cercana otorga un punto a su
 lanzador. La partida finaliza al haber alcanzado los 13 puntos, con posibilidad de desempate a 11 puntos.
    Para hacerlo más atractivo, podemos adjudicar puntuación a las cuatro primeras bolas, de modo que la más cercana puntúa 4 y la más alejada 1. Es importante también distinguir las bolas de los diferentes equipos, para jugar ambos a la vez, lanzando alternativamente, lo que dotará de una mayor emoción a la partida.
    A fin de simplificar el reglamento lo más posible, propondremos lo siguiente:
·         Cuando el boliche sea lanzado demasiado fuerte y sobrepase los 10 metros, se repetirá el lanzamiento.
·         Cuando una bola contacte con el boliche, podemos aplicar:
o    Eliminar al jugador, y continuar la partida
o    Dar una puntuación nula o negativa al lanzamiento (-1 pto.)
o    Mismos supuestos, retornando el boliche a su lugar original.
o    Permitir el contacto, y animar al lanzador a ello, cuando sea positivo para su equipo el alejar el boliche de las bolas del contrario.
·         Cuando una bola contacte con otra, permitirlo, a fin de darle más posibilidades y emoción al juego, ampliando las posibilidades tácticas.
·         Cuando dos bolas se encuentren a la misma distancia, se le da la misma puntuación si son de distintos equipos, y distinta si son del mismo.
    Por último, podemos ampliar la puntuación total, y potenciar la competitividad entre géneros, teniendo en cuenta que el juego se basa principalmente en la pericia y sentido colectivo.



EL  CASCAYU



Edad: más de cinco años
Jugadores: más de dos y menos de seis,
Material Una teja, azulejo o piedra plana- Tiza o un palo para dibujar el gráfico.
Favorece: el dominio de¡ cuerpo el equilibrio, la puntería, y el auto control.
Objetivo: conseguir hacer todo el recorrido del calderón y ser el primero en terminarlo,
Desarrollo:
Este juego es similar al calderón. Sigue el siguiente diagrama:
Las normas básicas son:
- El tejo ni los pies del jugador, no pueden pisar raya
El recorrido se hace siempre a la pata coja excepto en las zonas de descanso. - Nunca se debe pisar en la casilla donde está el tejo.
El tejo se va tirando siguiendo el recorrido numérico de las casillas.
Una vez recogido el tejo la casilla se puede pisar.
Cuando un jugador falla o pisa raya pasa el turno al siguiente jugador.
Desde la tierra el primer jugador tira el tejo a la primera casilla- Si acierta se coloca delante de esta y, a la pata coja, debe saltar hasta la segunda casilla y después a la tercera. Una vez aquí debe saltar a las casillas 4 y 5 apoyando un pie en cada una; sigue saltando a la pata coja a la casilla seis y otra vez saltando con los dos pies a la casilla 7 y 8. Para terminar se da media vuelta y se deshace el camino, llegando hasta la casilla 2; se recoge entonces la piedrecita y se salta fuera del diagrama
Observaciones:
En otros lugares se conoce a este juego como La Rayuela.





TIRO DE SOGA
 


Es una prueba de fuerza muy extendida por Asturias. Consiste en tirar de una gruesa soga en equipo, arrastrando al contrario. El pañuelo colocado en el centro de la soga tiene que sobrepasar las líneas de uno u otro equipo trazadas en paralelo a la línea de partida y que están marcadas en el suelo, El terreno de juego tiene que ser llano, sin obstáculos, marcando una calle. Cada equipo constará de 8 tiradores.  Todos a un mismo lado, no alternándose; los más pequeños y menos pesados delante y los más altos y gruesos detrás. Es aconsejable el tirar todos a la vez –misión del capitán-, marcando un ritmo, y colocarse en una posición de 45º con respecto al suelo, medio tumbados- y así aprovechar el peso de cada jugador. Se realizan dos tiradas, cambiando de campo, y en caso de empate se realizará otra sorteando el campo. No debemos enrollar la mano en la soga para evitar lesiones de muñeca; no salir de la calle marcada en el suelo; no se debe soltar la cuerda y el último jugador no se tiene que atar a la cintura sino que la pasará por encima del hombro, cruzando la espalda, para volver a coger el extremo con la mano contraria a la del hombro, así dará cuerda al equipo, siendo éste el zaguero, la persona de mayor peso.



LA  RANA

¿Cómo se juega?
Este juego consiste en lanzar una ficha para meterla en la boca de una rana de metal situada sobre una mesa.

La mesa de juego
La mesa también tiene en total 9 orificios redondos donde pueden entrar la fichas. Algunos tienen un obstáculo que dificulta la entrada de la misma:
Agujero
Agujero
Agujero
Agujero
RANA
Agujero
Puente
Molinete
Puente

¿Cómo se puntúa?
Cada jugador lanzará 10 fichas por tirada. Se sumarán los puntos obtenidos según dónde se metan las fichas: Rana : 50 puntos Molinete: 25 puntos Puentes: 10 puntos Agujeros: 5 puntos
¿Dónde me coloco para lanzar?
Los lanzamientos de la rana se realizarán detrás de una línea situada a la distancia de: 1 m.(1º-2º Primaria), 1’5 m.(3º-4º), 2 m.(5º-6º), 2’5 m.(1ºESO), 3 m.(2ºESO) y 3,5 adultos.
¿Cuántas veces tira cada uno en una partida?
Las partidas se juegan a diez tiradas.







LAS CHAPAS



·         Origen del juego:
El origen de las chapas data de años atrás cuando empezaron a haber botellas con tapones de chapa que antes tenían corcho en su interior pero ahora a sido sustituido por plástico.
·         Descripción del juego:
Antes de empezar a jugar con una chapa era preciso prepararla. Primero solía extraerse el trozo de corcho que recubría su interior (ahora el corcho ha sido sustituido por el plástico) y después se decoraba con un "santo" (un cromo o una fotografía) que se recortaba al tamaño correspondientes. El paso siguiente era cubrirla con un trozo de cristal, al que había que dar la forma adecuada. Esta operación era bastante delicada, pues el cristal debía adoptar una forma circular, y se realizaba con una piedra. Finalmente se fijaba el cristal con ayuda de jabón, miga de pan o, más modernamente, con masilla. 
Cuando la chapa estaba lista se podía empezar a jugar.
Para tirar las chapas se golpeaban con el dedo índice o corazón, haciendo palanca sobre el pulgar para conseguir más fuerza y precisión.
Después los jugadores van arrojando su chapa, por turno, en distintas direcciones. A partir de la segunda tirada intentarán dar con su chapa  a la de otro jugador, si lo consiguen quedará eliminado y además perderá una chapa, que pasará a incrementar la colección del ganador. Así sucesivamente hasta que haya un único ganador.
·         Material necesario:
Terreno de juego: cualquier sitio más o menos liso en el que se pueda deslizar una chapa es útil para jugar a este juego.
Chapa: Tapón que llevan algunas botellas, llevan en su interior un `forro' de plástico que se suele quitar para dibujar lo que se quiera.
·         Número de participantes:
Tantos como se quiera, cuantos mas jugadores haya mayor será el premio que irá recibiendo el ganador.
·         Duración del juego:
Cuando todos los jugadores que intervienen hayan quedado eliminados por otro y solo quede uno se dará por concluida la partida.
·         Reglas:
1º- Cada jugador debe `pagar' una chapa al jugador que le haya eliminado.
2º- La primera tirada siempre es para situarte en el mapa.
3º- El orden de tirada se determinará mediante un sorteo.
·         Variantes:
Hay numerosas variantes de este juego. Algunas de ellas son las siguientes:
·         A sacar: Se marcaba un redondel o un cuadrado de aproximadamente medio metro de ancho en cuyo interior cada jugador coloca una de sus chapas. El primer jugador tiraba su chapa desde la raya de salida intentando golpear una de las chapas depositadas y sacarla del cuadro, en cuyo caso la había ganado y volvía a tirar. Si no sacaba chapa corría el turno al siguiente jugador y así sucesivamente hasta que ya no quedaba nada que sacar.
·         Carreras: Se trazaba en el suelo, con tiza, yeso, escayola o simplemente rayando con un palo, un circuito que los jugadores debían seguir con golpes sucesivos a su chapa. El circuito solía ser muy sinuoso, para aumentar la dificultad, y solía llenarse de obstáculos y zonas prohibidas. Si la chapa se salía del circuito el jugador debía retroceder al obstáculo anterior.
A veces, a imitación de las carreras ciclistas, se colocaban metas volantes, premios de la montaña, etc. e incluso se hacían contrarreloj.
·         Fútbol: En los últimos años los chavales juegan con frecuencia partidos de fútbol con dos equipos de 11 chapas, a las que suelen colocar la fotografía de sus ídolos balompédicos, y una canica que hace de balón. Trazan en el suelo el campo de fútbol y golpean por turnos sucesivos el balón hasta conseguir marcar un gol. Por supuesto hay faltas (cuando una chapa golpea a otra sin tocar previamente el balón), manos (cuando la canica se sube encima de la chapa), fueras de juego, etc. 



EL GUA


·         Origen del juego:
Este juego es similar al de las canicas y tienen un origen idéntico. El origen de la palabra canica proviene del germano knicher (bola con la que juegan los niños). En Sudamérica se conocen como bolitas y en el Altiplano mexicano como "cuirias" o "cuicas". En Nayarit las llaman "pichas". Cada país y cada región les dan un nombre diferente. Las canicas se han jugado en todo el mundo prácticamente desde que el hombre descubrió que un guijarro redondo podía rodar.
·         Descripción del juego:
Para empezar debía contarse con un gua, un pequeño hoyo de forma semiesférica, practicado en el suelo, con una profundidad de 3-5 cm. (normalmente estaban hechos de otros días, si no se hacía en un momento). A una distancia de unos 3-4 metros se trazaba una raya.
Al comenzar el juego los participantes lanzaban su canica desde el gua a la raya para determinar el orden de participación. Comenzaba el que más cerca había quedado de la raya, que además ponía las condiciones.
Desde ese momento los jugadores lanzaban sus bolas intentando introducirlas en el gua. A medida que lo iban consiguiendo tiraban a dar a las canicas de los demás. Entre la bola que tiraba y la que golpeaba debían quedar siempre unas distancias determinadas: dedo, cuarta, pie, bola y carambola o quiriscola (tres pies), tras lo cual debía meter gua de nuevo. Se eliminaba así al rival, que debía pagar una canica. El juego seguía hasta que quedaba un único jugador.

·         Material necesario:
Terreno de juego: El suelo, con un huyo de 3 a 5 cm. Y a una distancia de 3 a 4 metros.
Canica: Cada participante debe poseer una canica.
·         Número de participantes:
Tantos como deseen jugar. Aunque como en otros juegos sin límite de participante, siempre es conveniente que no haya un número excesivo ya que se juega peor.
·         Duración del juego:
Como casi la mayoría de los juegos populares, este no tiene un tiempo delimitado sino que se acaba cuando que un solo jugador que sería el ganador.
·         Reglas:
1º- Para determinar un orden para empezar se lanzaba la canica desde el gua hasta la raya y el más cercano empezaba.
2º- Cuando se queda eliminado se debe dar una canica al oponente.
·         Variantes:
Una de las variantes era jugar "a matar", en cuyo caso no era preciso meter gua y dar dedo, cuarta..., bastaba con golpear la bola del rival.
Otra variante practicada en ocasiones era jugar "a sacar". Se trazaba un rectángulo o círculo donde cada participante depositaba una bola; tras determinar el orden, tirando a raya, como en el caso anterior, se lanzaba contra las bolas depositadas, ganándose las que se conseguían  sacar de la zona.

martes, 3 de mayo de 2011

EL ASTURCÓN - EL CABALLO DE ASTURIAS

En Asturias el caballo de referencia es El asturcón. Una de las reservas de este caballo se encuentra en el concejo de Piloña, en la sierra del Sueve. Es uno de los caballos de referencia en los textos clásicos, a partir de la Retorica ad herenium (año 80 a.de C.). Según algunas interpretaciones el nombre "asturcón" podría relacionarse con el término prerromano "con", que significa peña, de manera que sería "caballo asturiano de las peñas".

El asturcón vive en libertad todo el año. Se conforma con forrajes no aprovechados por otras razas, capaz de sobrevivir en épocas de escasez. Soporta bien las inclemencias climáticas y sus resistencia física le permite vivir en zonas agrestes. Una vez domados ponen de manifiesto un temperamento excelente, de modo que el asturcón resulta un poni ideal para los niños. Además su acción es suave, sencilla y muy cómoda, a lo que hay que añadir la seguridad de su paso y su disposición natural para el salto. Con el arnés demuestra aptitudes excepcionales.

Se trata de un caballo pequeño, que no supera los 121 cm. hasta la grupa, de aspecto tosco y poco airoso. Tiene la cabeza cuadrada y corta, cuello poderoso, espalda corto y pecho robusto. Los ojos son grandes, negros y vivos. Las orejas pequeñas y móviles. Los ollares amplios y dilatados. Las crines largas y muy pobladas. El cuello, de longitud media, moderadamente fino, tiende a curvarse en los machos adultos. Las extremidades son finas y fuertes. El potro recién nacido presenta una pelusa suave de color gris. Las hembras poseen caninos en la mandíbula inferior, lo que prueba la escasa evolución de la raza. Las yeguas tienen un período de gestación de once meses. Y como todos los ponis, su longevidad es mayor que la de los caballos.
Los textos romanos mencionan a los asturcones, como parte integrante de las tropas que sirvieron en todo el imperio. Durante la edad media y moderna el asturcón fue pieza clave en la actividad económica del país. En el siglo XV fueron transportados a Irlanda, donde resultaron muy valorados,y más tarde fueron exportados incluso hasta París, donde servían para arrastrar pequeños carruajes. Mientras perduró la tracción animal, grupos de asturcones eran vendidos anualmente en distintas zonas de España para usarlos en tareas agrícolas.

A finales de los años 70 una veintena de ganaderos fundó la Asociación para la conservación del asturcón del Sueve (ACAS), con sede en Borines y con el objetivo de conservar la raza. La Asociación asturiana de amigos de la naturaleza (ANA) rescató ejemplares de asturcones para que se reprodujesen y el Ministerio de Agricultura apoyó el esfuerzo para preservar la pureza del caballo, con una orden (19 de marzo de 1980) que declaraba al asturcón "raza autóctona de Asturias, de fomento y protección especial". En 1981 se creó la Asociación de criadores de ponis de raza asturcón(ACPRA) para criar el asturcón con pureza. De hecho la historia de Asturias no se concibe sin la aportación de este animal, encajado naturalmente en la escarpada e irregular geografía cantábrica, emparentado con otros ponis celtas que habitan territorios marítimos europeos, desde Islandia y las islas Shetland hasta Portugal.

domingo, 10 de abril de 2011

REINO DE ASTURIAS

La rebeldía astur
La rebeldía de los hispanos contra el Islam comienza con la llegada del beréber Munusa a Asturias. Este era gobernador de Jejone (Gijón) y durante su gobierno fue a refugiarse a las tierras asturianas. Allí se enamoró de la hermana de Pelayo, espatario de Vitiza y de Roderico. Puesto que el asturiano no estaba dispuesto a permitir el matrimonio de su hermana con el beréber, fue enviado a Córdoba como rehén y prueba de la obediencia de los cristianos de Asturias, alejándolo del país.
Pelayo consiguió huir de la ciudad que le retenía, volviendo a Asturias, siendo perseguido por las tropas islamitas de la capital. Por miedo a ser apresado, cruzó el río Piñola internándose en los Picos de Europa y entrando a formar parte de los astures de las montañas. Fue Pelayo quien incitó a sus compañeros a la rebeldía contra el Islam. La idea fue bien recibida, y pronto se convirtió en el caudillo de los astures. De esta manera nació en el norte de la península un movimiento rebelde que en un principio pasó totalmente desapercibido en la España de la época, de hecho, los islámicos ni siquiera se preocuparon de sofocarla.

Los comienzos de la resistencia cristiana
Se puede decir que no debieron ser pocos los españoles que decidieron evitar su sometimiento frente a los islámicos, refugiándose en las comarcas y montañas del norte de la península. E incluso entre los que permitieron su sometimiento es probable que también se produjeran revueltas en distintos puntos, pero siempre sofocadas, y sin conseguir ser preocupación para los gobernadores del lugar.
Los refugiados en las montañas, bajo el mando de Pelayo, demostraron a los gobernadores de la España musulmana el gran error que habían cometido al no preocuparse por su causa, ya que serian ellos quienes conseguirían la primera derrota militar de los musulmanes en territorio español.
Respecto a los orígenes de la rebeldía, hay una gran confusión, ya que las crónicas árabes y cristianas son contradictorias. Ni siquiera la fecha de la iniciación de la rebeldía y de su primera manifestación militar victoriosa en Covadonga, puede señalarse con certeza. Sin embargo, todo apunta a que el nacimiento se produjo en el año 718, bajo el valiato de al-Hurr, y cuatro más tarde se produciría la derrota en Covadonga.
Con la llegada a la península del yemení Anbasa ben Suhaym al-Kalbí, designado valí de al-Andalus, se produjeron varios ataques astures a guarniciones musulmanas, provocando una operación de castigo para limpiar las montañas del norte de rebeldes.

La expedición de castigo estaba mandada por Alqama, acompañado del obispo Oppa. Las tropas, en un principio vencieron, acorralando a los rebeldes en un valle a los pies de los Picos de Europa, forzando a Pelayo a buscar refugio en la cueva de Santa María, en el monte Aseuva.

Probablemente el 28 de mayo (la fecha no es certera) se produjo un encuentro entre los musulmanes y los astures tras lo que se produjo una sangrienta batalla, saliendo perjudicados las tropas de Alqama. Estos huyeron hacia los Picos, con destino en Cosgaya, donde parece ser que un desprendimiento de piedras acabó con la vida de muchos de ellos.
Tampoco a este suceso dieron importancia los musulmanes. , abandonando a su suerte a Pelayo y sus seguidores, cometiendo otro grave error del que tiempo después se arrepentirían.
Pelayo comprobó que en las difíciles montañas del norte estaban seguros, por lo que establecieron en Cangas de Onis los cimientos de un pequeño reino, que seria el encargado de iniciar la Reconquista cristiana.







Pelayo 737


DON  PELAYO
 La figura de don Pelayo está rodeada de un halo legendario que dota al personaje de gran atractivo. Los especialistas ponen en duda que se tratara de un miembro de la familia real, situándole más bien en el cargo de espatario de Don Rodrigo o alguien vinculado a los círculos de poder de la comarca del Sella. Ante el cada vez más amenazante avance musulmán, un buen número de nobles y eclesiásticos vinculados al último rey visigodo buscó refugio en los montes de los Picos de Europa y en el valle del Sella. Las crónicas hablan de una reunión tribal celebrada en el año 718 en la que Pelayo consigue que se alcance un acuerdo entre su grupo nobiliario y los astures para orientar la tradicional hostilidad de los montañeses contra los musulmanes. Si bien en un primer momento estas acciones no tuvieron ninguna repercusión respecto al gobernador andalusí, en el año 722 el gobernador Anbasa envía contra los rebeldes una expedición de castigo dirigida por Alqama. Las tropas islámicas no serían tan numerosas como narran las crónicas cristianas -que las cifran en unos 50.000 hombres-, saliendo mejor paradas de los primeros choques. Esta inicial victoria musulmana motivaría la retirada de los rebeldes a los desfiladeros de los Picos de Europa donde tendrá lugar la famosa batalla de Covadonga (722) en la que -de nuevo según las crónicas cristianas- intervino la Virgen María en ayuda de sus devotos. Esta es la razón por la que años más tarde se levantaría el santuario mariano de Covadonga. La primera victoria motivó que el gobernador árabe de Gijón se retirara, permitiendo que Pelayo y sus fieles fueran ganando terreno y controlando parte del territorio astur. Tras una nueva victoria en Olalíes -la actual Proaza- Pelayo se asentó en Cangas de Onís, cambiando las montañas por el valle, y fomentó un proceso de cristianización de los astures. Poco más sabemos de los rebeldes, quienes para las autoridades islámicas no tenían importancia, aludiendo a ellos como "treinta asnos salvajes". Debemos advertir que Pelayo nunca se consideró rey por lo que este honor quedaría reservado para su yerno Alfonso I.

Favila 737 - 739

(?-739) Rey de Asturias (737-739). Sucedió en el trono a Pelayo, su padre. Se le debe la construcción de la basílica de Santa Cruz en Cangas de Onís. Murió despedazado por un oso durante una cacería.




ALFONSO I
 El primer rey de Asturias será Alfonso I. Era hijo de don Pedro, duque de Cantabria, y se refugió en las montañas astures ante la presión musulmana. Allí se puso en contacto con el grupo de rebeldes liderado por Pelayo y se casó con una hija de éste llamada Ermesinda. A la muerte de Fafila fue elegido su sucesor y en un momento desconocido se tituló rey. Quizá la ascendencia nobiliaria de Alfonso motivó este cambio de titulación ya que sus antecesores no habían utilizado este nombre. Podemos imaginar que estableció en la capital -Cangas de Onís- unos hábitos y costumbres más estructurados que los existentes hasta ese momento en una sociedad localista, reivindicando el pasado visigodo. Y es que Alfonso I puso en marcha un auténtico plan de expansión de su territorio, aprovechando la crisis política que vivía al-Andalus. La mayoría de las tierras entre la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central quedaron vacías ante la huida de sus habitantes hacia el sur debido a las rebeliones beréberes y la terrible sequía que asoló la península en aquellos años, provocando la "desertización de la meseta del Duero" como refiere Sánchez Albornoz. Este abandono demográfico permitió que Alfonso realizara una serie de victoriosas expediciones por Galicia, el valle del Duero y el alto Ebro, ocupando la Cornisa Cantábrica desde el Atlántico hasta las tierras vasconas a la vez que se exyendía hacia el sur al apoderarse de León, Astorga o Simancas. La actual Tierra de Campos quedaría como una zona de nadie para dificultar los ataques musulmanes, trasladándose buena parte de esa población al norte. De esta manera Alfonso dotaba a su reino de importantes contingentes militares y demográficos con los que llevar a cabo la paulatina repoblación de estas tierras. El reino de Asturias se extendería por las actuales Galicia, Asturias, Cantabria, Alava, La Bureba y La Rioja, levantando fortalezas en las fronteras. Será su hijo Fruela quien herede la corona a su muerte en el año 757.




FRUELA

El hijo de Alfonso I se convertirá en su sucesor como rey de Asturias. Fruela se encontrará con una situación bastante diferente a la vivida por su antecesor ya que los Omeyas se habían afianzado en al-Andalus con Abd al-Rahman I. Pero no sólo tuvo que enfrentarse Fruela a problemas de índole externa sino que tuvo que hacer frente a una serie de cuestiones internas debido a la heterogeneidad de las regiones que controlaba. Galicia y Vasconia se rebelarán contra el poder central demandando mayor autonomía.
  Para establecer lazos con las aristocracias indígenas y poner fin a los intentos autonomistas, Fruela se casó con la alavesa Munia, madre del futuro Alfonso II el Casto. Estos deseos autonomistas -tanto de la nobleza como de la jerarquía eclesiástica- chocarán con la política centralista del rey, que sería calificado como "áspero". No en balde, estos poderosos enemigos acabarían con su vida al asesinarle en Cangas de Onís, siendo sucedido por su primo Aurelio. El peligro exterior procedente de al-Andalus se concretó en una expedición de castigo a tierras alavesas hacia el año 766 y en diversos ataques por la zona gallega, solventados con una victoria de Fruela. Los objetivos cordobeses serán las zonas extremas del reino asturiano, evitando en lo posible la tierra del Duero. Esta victoria sobre las huestes cordobesas permitirá a Fruela alcanzar la línea del medio y alto Miño, avance que se consolidará con la construcción de nuevos edificios religiosos.





El asesinato de Fruela I en Cangas de Onís a manos de algunos de sus clientes motivó que el linaje de Alfonso I estuviera a punto de abandonar el trono astur. Pero esto se evitó al ser designado sucesor Aurelio, hijo de Fruela, hermano y uno de los más estrechos colaboradores de Alfonso. Las relaciones con el emir cordobés Abd al-Rahman I fueron pacíficas ya que el monarca cordobés estaba más interesado en controlar los focos de resistencia aristocrática que habían surgido que en luchar contra los cristianos. Aurelio se enfrentó a una rebelión de esclavos, muestra de la aguda tensión social que vive el reino debido al intenso proceso de señorialización que se estaba produciendo. La revuelta será sofocada antes del fin del reinado, siendo sucedido Aurelio por Silo.



Silo será el sucesor de Aurelio en el trono asturiano. Los especialistas consideran que podría tratarse de un miembro de la aristocracia indígena -debido a su nombre- emparentado con el linaje alfonsino gracias a su matrimonio con Adosinda, una hija de Alfonso I. Vivió un periodo de paz con los cordobeses debido a los duros conflictos internos que tuvo que solventar Abd al-Rahman I, involucrando en ellos hasta el propio Carlomagno. Los deseos independentistas de la región de Galicia se manifiestan en una rebelión, sofocada al derrotar Silo a los sublevados en la batalla del Monte Cupeiro (Lugo). La corte se traslada de Cangas de Onís a Pravia, suponiendo el incremento de la importancia de la zona central respecto a las montañas, indicando también el aumento de la seguridad en el reino. Mauregato será su sucesor.




MAUREGATO

Tras el fallecimiento de Silo, su viuda Adosinda intenta elevar al trono a un miembro de su linaje. El elegido es el joven Alfonso II, hijo de Fruela I. Sin embargo, la inexperiencia del joven rey motivaría que Mauregato -hijo natural de Alfonso I- liderara una fuerte oposición, provocando la retirada del monarca a tierras alavesas bajo la protección de su familia materna. Mauregato se hace con el trono aunque las fuentes apenas hacen referencia a su reinado. Los graves enfrentamientos en las fronteras y el desarrollo de la querella adopcionista serán los hechos más destacables de este corto reinado. Con la querella adopcionista Carlomagno deseaba separar sus dominios peninsulares de la obediencia de Toledo. Elipando, el metropolitano de Toledo, para evitar la separación, aceptó la doctrina adopcionista -basada en que Cristo, en cuanto a hombre, sería sólo hijo adoptivo del Padre, de ahí su nombre-. Cuando la noticia llegó a Asturias el monje Beato de Liébana y el obispo de Osma atacaron las tesis del metropolitano de Toledo y afirmaron la independencia de la Iglesia asturiana frente a Toledo. Vermudo será el sucesor de Mauregato.




BERMUDO I

El fallecimiento de Mauregato provocó al elección de Vermudo I como rey. El nuevo monarca era diácono y hermano de Aurelio, sobrino por tanto de Alfonso I. La paz vivida durante algunos años respecto al reino andalusí cambiará con el ascenso al emirato de Hisam I. Dos expediciones serán enviadas hacia el reino asturiano, atacando las zonas de Alava y Galicia. Con el consiguiente botín capturado, el ejército cordobés se retiró, momento que fue aprovechado por Vermudo para atacar. Sin embargo, los cordobeses reaccionaron triunfalmente y derrotaron a los asturianos en el Bierzo. Ante esta derrota, Vermudo abdicó y se retiró a un convento. Alfonso II se hacía de nuevo con el trono.




ALFONSO II

Alfonso II fue nombrado rey de Asturias tras la muerte de Silo gracias a la mediación de Adosinda, la reina viuda. Sin embargo, la juventud del monarca motivó que un grupo de nobles encabezado por Mauregato se hiciera con el poder, refugiándose el joven Alfonso en tierras alavesas. A la muerte de Vermudo I regresaba de nuevo Alfonso a escena, ahora con 32 años y mayor experiencia, haciéndose definitivamente con el trono. El nuevo monarca era hijo de Fruela I y la alavesa Munia, formando parte del linaje de Alfonso I. Las dificultades llegaron pronto, procedentes del sur. En los veranos de 792, 793 y 794 diversos ataques cordobeses saqueaban la zona de Alava y el corazón de reino asturiano, llegando hasta la capital, Oviedo. En una de las retiradas Alfonso infligirá una severa derrota a los cordobeses, en la pantanosa zona de Lutos. Precisamente para evitar estos continuos ataques, el rey asturiano iniciará estrechos contactos diplomáticos con los reyes de Pamplona y Carlomagno y su sucesor, Ludovico Pío. El contacto con la corte carolingia motivará la llegada a Asturias de influencias culturales, religiosas o políticas. Al-Hakam I evitará en la medida de los posible que se produzcan estos contactos y atacará la zona de Alava y Lisboa de manera contundente entre los años 798 y 803, aunque el éxito cordobés será muy limitado. Abd al-Rahman III continuará con esta política de campañas anuales, utilizando Galicia como frente de operaciones. Asturias saldrá reforzada de estas campañas ya que afianzará sus dominios en las zonas de Castilla, Galicia y León, poniendo en marcha una intensa labor repobladora en estos territorios. La situación interna del reinado de Alfonso II tuvo un momento de gravedad, entre los años 801 y 808, cuando el rey fue obligado a retirarse al monasterio de Ablaña ante la presión de un grupo nobiliario. Recuperó el trono gracias al noble Teudano, poniendo en marcha desde ese momento una importante labor de reorganización del reino, vinculándose a la herencia visigoda para reforzar el poder real. El anónimo autor de la "Crónica Albeldense" manifiesta que Alfonso restauró en Oviedo "todo el orden gótico toledano, tanto en la Iglesia como en Palacio". Construirá un nuevo palacio en Oviedo que será su centro propagandístico y se distanció de las Iglesias toledana y franca, creando una nueva sede metropolitana en Lugo. El sobrenombre de "el Casto" viene motivado por su renuncia a las mujeres, falleciendo sin descendencia, lo que motivó que la corona recayera en Ramiro I.


Ramiro I 842-850

RAMIRO I


Al morir Alfonso II sin hijos se producirá una grave crisis en el reino asturiano. Ramiro I había sido el elegido por el grupo nobiliario -ya que era hijo de Vermudo I- pero en esos momentos se encontraba en Castilla preparando sus futuras nupcias, a pesar de su edad avanzada, unos 53 años. La ausencia del monarca provocó el estallido de una rebelión encabezada por Nepociano, poderoso noble que era cuñado del rey y contaba con importantes apoyos en los territorios orientales. Ramiro reclutó un importante ejército en Galicia y combatió al rebelde, derrotándole junto al río Narcea. Estos levantamientos nobiliarios se repetirán en otras ocasiones a lo largo de reinado como muestra de la conflictividad social provocada por el paulatino proceso de señorialización que estaba viviendo el reino. Dentro de este proceso también encontramos muestras de bandolerismo que también serán sofocadas al igual que los ataques vikingos a las costas de Gijón y La Coruña del año 843. Esta política represiva motivará que la "Crónica Albeldense" llame al rey "Vara de la Justicia". La paz exterior que vivirá el reino será aprovechada para insuflar nuevos aires al proceso de repoblación, lanzándose hacia la estratégica plaza de León y la zona de el Bierzo. El territorio no estará definitivamente asentado ya que sufrirá un ataque cordobés en el año 846. La paz será también aprovechada para desarrollar la construcción de los importantes monumentos del Naranco, en las cercanías de Oviedo: el Aula Regia (hoy iglesia de Santa María) y la capilla de San Miguel de Lillo, o la ermita de Santa Cristina en Pola de Lena. Ordoño I sucederá a su padre.



Con Ordoño I, hijo de Ramiro I, el reino de Asturias alcanzará el momento de máximo esplendor. Por primera vez en la monarquía asturiana el monarca fallecido será sucedido por su hijo. Las luchas internas de al-Andalus favorecerán la expansión territorial, repoblando Ordoño los valles altos de León, la comarca del Bierzo o las ciudades de León, Astorga y Tuy. Los repobladores procedían en su mayoría de las zonas musulmanas, concretamente Toledo o Coimbra, así como gentes de la zona cántabra. La importante victoria en la batalla de Albelda -también llamada de Clavijo- (860) traerá consigo el fortalecimiento de la zona de Alava y Castilla, evitando las aceifas procedentes de Zaragoza. Amaya y las plazas de Coria y Talamanca serán ocupadas por el conde Rodrigo. Esta intensa actividad repobladora provocará la intervención del emir Muhammad I, derrotando al conde Rodrigo en la batalla de la Morcuera (865) tras saquear y arrasar la ribera del Ebro y La Bureba. El proceso repoblador sufría un importante parón con esta derrota, falleciendo al año siguiente Ordoño I. La corona quedaba en manos de su hijo Alfonso III el Magno.



ALFONSO III

El reinado de Alfonso III el Magno coincide con el momento de mayor expansión territorial alcanzado por el reino asturiano. Los límites de sus territorios serán el Cantábrico por el norte, el río Duero por el sur, el Atlántico por el oeste y Navarra por el este. Alfonso sucede a su padre Ordoño I cuando contaba con 18 años por lo que pronto aparecerán los levantiscos nobles. El gallego Fruela Vermúdez encabeza una rebelión que será sofocada gracias a los apoyos castellanos con los que contaba Alfonso. También la zona vascona vivirá una revuelta que acabará siendo derrotada. La debilidad de al-Andalus será aprovechada por el rey astur expandiéndose por el norte de Portugal. Oporto será tomada (868) y la zona comprendida entre el Miño y el Duero vivirá un importante proceso repoblador, alcanzando la plaza de Coimbra (878). De esta manera Alfonso podía contener las ansias guerreras de la nobleza gallega. La respuesta del emir cordobés no se hizo esperar y en el año 879 Muhammad I enviaba un potente ejército contra las plazas de León y Astorga. Alfonso saldrá victorioso del encuentro en la batalla de Polvoraria, lo que redundará en sus deseos de expansión. En 881 penetraba en el sur del Tajo y avanzaba en dirección oriental, contando con el apoyo de los Banu Qasi de Tudela y la monarquía navarra, casándose con la princesa Jimena. Un año después el conde Diego Rodríguez fundaba la plaza de Burgos. En 883 las tropas musulmanas eran derrotadas en Pancorbo y Castrojeriz. El emir cordobés firmará un tratado de paz con Alfonso lo que significa que el asturiano ha alcanzado la culminación de su poder. La Meseta Norte se convertirá en su próximo objetivo, llegando hasta el Duero. Zamora, Simancas y Toro serán tomadas entre los años 893 y 900 mientras que por la zona oriental llegará a Osma y San Esteban de Gormaz (Soria). La repoblación de estos territorios se hará con colonos procedentes del norte -cántabros, vascones o gallegos- y mozárabes llegados de al-Andalus. La expansión del reino de Alfonso, el control sobre la nobleza y su posición dominante ante los reyes de Navarra motivarán que en algunos textos aparezca el título de "Imperator" para referirse a Alfonso, aprovechando la idea de continuidad y herencia visigoda que existía en el reino astur. Se redactarán un buen número de crónicas que exaltan la supremacía asturiana. Curiosamente los últimos años de Alfonso III están teñidos de cierta oscuridad ya que en el año 910 parece que el rey es apresado debido al triunfo de una rebelión nobiliaria encabezada por su propio hijo García y el conde castellano Munio Núñez. La inminente división del reino en cuatro espacios -Galicia, Asturias León y Castilla- será la consecuencia de la revuelta y de la muerte de Alfonso III. Podemos afirmar que la supremacía del reino de Asturias sobre los demás reinos cristianos de la península ha finalizado. En adelante, sus sucesores se titularán reyes de León.