martes, 3 de mayo de 2011

EL ASTURCÓN - EL CABALLO DE ASTURIAS

En Asturias el caballo de referencia es El asturcón. Una de las reservas de este caballo se encuentra en el concejo de Piloña, en la sierra del Sueve. Es uno de los caballos de referencia en los textos clásicos, a partir de la Retorica ad herenium (año 80 a.de C.). Según algunas interpretaciones el nombre "asturcón" podría relacionarse con el término prerromano "con", que significa peña, de manera que sería "caballo asturiano de las peñas".

El asturcón vive en libertad todo el año. Se conforma con forrajes no aprovechados por otras razas, capaz de sobrevivir en épocas de escasez. Soporta bien las inclemencias climáticas y sus resistencia física le permite vivir en zonas agrestes. Una vez domados ponen de manifiesto un temperamento excelente, de modo que el asturcón resulta un poni ideal para los niños. Además su acción es suave, sencilla y muy cómoda, a lo que hay que añadir la seguridad de su paso y su disposición natural para el salto. Con el arnés demuestra aptitudes excepcionales.

Se trata de un caballo pequeño, que no supera los 121 cm. hasta la grupa, de aspecto tosco y poco airoso. Tiene la cabeza cuadrada y corta, cuello poderoso, espalda corto y pecho robusto. Los ojos son grandes, negros y vivos. Las orejas pequeñas y móviles. Los ollares amplios y dilatados. Las crines largas y muy pobladas. El cuello, de longitud media, moderadamente fino, tiende a curvarse en los machos adultos. Las extremidades son finas y fuertes. El potro recién nacido presenta una pelusa suave de color gris. Las hembras poseen caninos en la mandíbula inferior, lo que prueba la escasa evolución de la raza. Las yeguas tienen un período de gestación de once meses. Y como todos los ponis, su longevidad es mayor que la de los caballos.
Los textos romanos mencionan a los asturcones, como parte integrante de las tropas que sirvieron en todo el imperio. Durante la edad media y moderna el asturcón fue pieza clave en la actividad económica del país. En el siglo XV fueron transportados a Irlanda, donde resultaron muy valorados,y más tarde fueron exportados incluso hasta París, donde servían para arrastrar pequeños carruajes. Mientras perduró la tracción animal, grupos de asturcones eran vendidos anualmente en distintas zonas de España para usarlos en tareas agrícolas.

A finales de los años 70 una veintena de ganaderos fundó la Asociación para la conservación del asturcón del Sueve (ACAS), con sede en Borines y con el objetivo de conservar la raza. La Asociación asturiana de amigos de la naturaleza (ANA) rescató ejemplares de asturcones para que se reprodujesen y el Ministerio de Agricultura apoyó el esfuerzo para preservar la pureza del caballo, con una orden (19 de marzo de 1980) que declaraba al asturcón "raza autóctona de Asturias, de fomento y protección especial". En 1981 se creó la Asociación de criadores de ponis de raza asturcón(ACPRA) para criar el asturcón con pureza. De hecho la historia de Asturias no se concibe sin la aportación de este animal, encajado naturalmente en la escarpada e irregular geografía cantábrica, emparentado con otros ponis celtas que habitan territorios marítimos europeos, desde Islandia y las islas Shetland hasta Portugal.

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